Especies dulceacuícolas invasoras

El problema de las especies de peces dulceacuícolas invasoras no ha sido suficientemente tratado hasta muy recientemente, pero se puede reconocer como uno de los más graves problemas de nuestras cuencas riparias. La asociación Ríos con Vida ha publicado un comunicado en relación con la sentencia del Tribunal Supremo sobre el Real Decreto 630/2013 sobre especies exóticas invasoras que adjunto:

Asunto: [difusion] COMUNICADO INTERNO: Sentencia TS sobre RD 630/2013 especies exóticas invasoras

Sentencia 637/2016 del Tribunal Supremo al Recurso Contencioso Administrativo frente al Real Decreto 630/2013 sobre especies exóticas invasoras

Desde la difusión de esta Sentencia se han publicado numerosos comunicados y exacerbadas críticas en contra de nuestra Asociación en diversos medios de comunicación y redes sociales, y también se nos han trasladado bastantes dudas y preguntas por parte de nuestros afiliados y simpatizantes, a todo lo cual queremos damos respuesta mediante este comunicado.

En primer lugar, es preciso clarificar que nuestra Asociación no dicta leyes ni normativas, ya que esto es una responsabilidad propia de nuestras Administraciones Públicas. En consecuencia, al igual que hemos hecho en otras muchas ocasiones, nuestro apoyo a otras Organizaciones Ecologistas del país para la presentación del mencionado recurso contencioso administrativo, se basó exclusivamente en razones científicas y de justicia, entendiendo que este es el camino más correcto para tratar de gestionar y mejorar las cosas y, simultáneamente, exigir de la Administración que sus normas sean cumplidas y coherentes con ello.

El problema de las especies exóticas es de mucho calado y viene de muy atrás, porque durante muchos años ha sido ignorado por nuestras Administraciones, que poco o nada han hecho para conocerlo, comprenderlo y controlarlo. Parece bien probado científicamente (ver: http://invasiber.org/fitxa_detalls.php?taxonomic=7&id_fitxa=43) que la carpa (considerada por la UICN como una de las 100 especies invasoras más dañinas del mundo) fue introducida en España durante la dinastía de los Habsburgo (s. XVII). Posteriormente se introdujo la trucha arcoiris, principalmente como especie de acuicultura, y es solo a partir de los años 1950 cuando los servicios de Pesca Fluvial de la Administración española (SNCPF y luego ICONA) empezaron a introducir otras especies exóticas depredadoras como el lucio y el black-bass en determinados embalses. Si la llegada de dichas especies a estas masas de agua concretas se produjo de manera “legal”, no se puede decir exactamente lo mismo de su expansión posterior a otras muchas aguas, cuando menos irregular. Y ya con la Ley 4/1989 de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre en 1989, la autorización administrativa necesaria para introducir especies exóticas se hizo injustificable desde el punto de vista legal. Desde entonces, la introducción de nuevas especies exóticas, así como la expansión de aquellas legalmente introducidas a la práctica totalidad de cuencas españolas, ya se ha producido de manera completamente ilegal. De esta forma, los lucios, basses, carpas, percasoles, luciopercas, alburnos, salvelinos y siluros se han expandido y se siguen expandiendo rápidamente a nuevas aguas sin amparo legal alguno, de la mano de personas irresponsables, ignorantes o despreocupadas de las posibles consecuencias, entre las cuales sin duda, desgraciadamente, se encuentran pescadores.

La Sentencia en cuestión restituye a su estado original el Catálogo Nacional de Especies Exóticas Invasoras (RD 1628/2011) que, en contra de criterios científicos contrastados y vulnerando normas legales de rango superior (especialmente la vigente Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad) fue modificado por el Real Decreto 630/2013 ahora recurrido -tras el recurso anterior presentado en su día por la Asociación Española de Black Bass, la Federación Española de Pesca y Casting y los Gobiernos de Aragón, Cataluña y Castilla-León. La Sentencia viene a anular las excepciones -claramente ilegales- que hizo el Gobierno tras las presiones de asociaciones e instituciones bien instaladas en el fomento más o menos encubierto de la insostenibilidad y la ilegalidad de la introducción y expansión de especies exóticas con valor “deportivo”, para las que el medio natural y su conservación están muy por detrás de sus propios intereses, que llevan décadas viviendo de prebendas y manipulando a los pescadores en su propio beneficio.

Y entrando a las consecuencias prácticas de la sentencia, creemos preciso clarificar nuestra posición ante la sociedad en general y ante el colectivo de pescadores en particular. Como hemos venido diciendo y como señala claramente la Sentencia, la pesca deportiva no es ni podrá ser nunca una herramienta útil para erradicar o controlar poblaciones de especies invasoras, y mucho menos de aquellas extendidas a la práctica totalidad de cuencas del país, como la carpa y el bass. Por ello, dado que estas especies previsiblemente van a seguir clasificadas como pescables y van a seguirse pescando de forma perfectamente legal, a salvo de una intencionalidad puramente pedagógica, no podemos compartir la imposición a los pescadores del sacrificio obligatorio de estas capturas, y entendemos pues que cada uno pueda obrar según su conciencia frente a ella. Por lo demás, la completa erradicación de estas especies tan abundantes y ampliamente distribuidas en las cuencas fluviales españolas, hoy por hoy es virtualmente imposible y por tanto inabordable con cualquier tecnología conocida, antes o después de esta Sentencia. Por otra parte, nuestra posición respecto a la intrusión de nuevas especies invasoras es clara y también coincide con lo que dice la Sentencia, no se debe autorizar su pesca bajo ningún concepto, para evitar su dispersión.

Sin embargo, dado el enorme impacto negativo que las especies invasoras tienen sobre los ecosistemas y la biodiversidad natural, nuestra Asociación no puede entender ni dejar de criticar a quienes se niegan a admitir y por tanto a conocer, gestionar y controlar el problema que suponen. Sabemos que algunas especies exóticas de introducción antigua, como la carpa, actualmente pueden incluso estar en declive en ciertas aguas debido a la irrupción de nuevos depredadores y competidores exóticos. Comprendemos pues la preocupación de los aficionados a su pesca, especialmente sensibilizados en el cuidado y liberación de estas capturas, pero este no es sino un argumento más para empezar a llamar las cosas por su nombre y tratar de asumir y gestionar mejor el problema de las especies invasoras asociadas a la pesca deportiva.

Todos debemos asumir que no se pueden liberar carpas o cualquier otra especie exótica en cualquier lugar, puesto que pueden dañar gravemente los ecosistemas y la fauna autóctona. Por ello, entre todos (no es tan solo un problema de la Administración), a través de los Consejos Regionales de Pesca y de los instrumentos que la legislación nos permite, deberíamos comenzar a estudiar, valorar y decidir dónde y cómo se pueden gestionar estas especies y sobre cuáles más dañinas se debe trabajar prioritariamente para reducir en lo posible su impacto negativo sobre hábitats acuáticos y poblaciones autóctonas. Tampoco conviene perder de vista que quienes aceptan o defienden por encima de todo las especies exóticas “clásicas” (carpa, lucio y bass esencialmente) y su captura y suelta, o incluso la mera “vida animal”, carecen de argumentos frente al impacto de las introducciones más recientes (percasol, lucioperca o siluro, por ejemplo), o frente a aquellas nuevas especies invasoras que puedan introducirse en el futuro, capaces de eliminar o desplazar por competencia, no solo a las especies autóctonas, sino también a aquellas exóticas más apreciadas por muchos pescadores en la actualidad.

En conclusión, creemos que esta Sentencia es una oportunidad para remover conciencias sobre el impacto de las especies invasoras, y puede producir avances significativos en su seguimiento y control, especialmente si, como hemos dicho, propicia el desarrollo de las normas, técnicas y herramientas de gestión apropiadas. Además, la Sentencia puede favorecer la calidad de la pesca al limitar o eliminar la proliferación de especies que compiten con las autóctonas o que alteran su pureza genética, desarrollada a través de decenas o cientos de miles de años de evolución y adaptación a nuestros ríos. De hecho, en nuestra opinión, la pesca de estas especies salvajes y mejor adaptadas, es la mejor y más sostenible oportunidad para poner en valor la pesca recreativa, creando una afición consciente y duradera, y contribuyendo al desarrollo de diversas actividades económicas en su entorno, inscritas en el tan demandado “turismo de calidad”.

En cualquier caso, la Sentencia del TS del pasado 16 de marzo deja claro que los intereses de la pesca deportiva no pueden imponerse a la conservación de la fauna autóctona y sus hábitats acuáticos, y desde luego, al cumplimiento de la ley. No supone el final de nada, sino si acaso un nuevo punto de partida y una oportunidad de encuentro entre las Administraciones Públicas y los diferentes colectivos, de pescadores, conservacionistas y ecologistas, para aplicar y seguir desarrollando una gestión que permita avanzar en la protección y recuperación de la calidad ecológica y la biodiversidad de los ríos españoles.

Por lo demás, nuestras aguas continentales tienen problemas de fondo seguramente más graves y que además favorecen a las especies invasoras, innumerables presiones y agresiones que destruyen o alteran profundamente el hábitat natural, la contaminación por vertidos de todo tipo, las presas y minicentrales que fragmentan los ríos y detraen y regulan los caudales fluviales, las obras hidráulicas que destruyen riberas y cauces produciendo un impacto mayúsculo y frecuentemente irreversible sobre nuestros ecosistemas acuáticos. Por ello, siendo también el mandato de la política del agua europea recuperar o mantener el buen estado ecológico de las aguas dulces, nuestra Asociación AEMS-Ríos con Vida dedica sus mayores esfuerzos precisamente a denunciar y mitigar todos estos problemas. Así pues, desde este comunicado también queremos animar a todos los colectivos de pescadores y de amigos de los ríos a contribuir y ayudarnos en esta tan ingente como fundamental tarea.

Junta Directiva Nacional

AEMS-RIOS CON VIDA | Apartado de Correos nº 19. San Martín de Valdeiglesias. 28680. Madrid | Tel.: 91 861 03 95 | aems@riosconvida.es | www.riosconvida.es

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